Hola Fernando: finalmente nos
reunimos con Eduardo y Diego quienes estaban muy preocupados por la nota de
Jotamario, Magil no asistió porque estaba con la mamá. Tanto Eduardo como
Diego están en descuerdo con reformar la Carta argumentando la pérdida de credibilidad del movimiento en caso de la reforma. Otra preocupación es la
necesidad de acercar el movimiento a la realidad territorial del país
y a las acciones concretas desde la perspectiva popular.
Aclarando que el acuerdo de hacer
un párrafo crítico sobre acciones concretas como el secuestro y la afectación
al DIH, y no contra la insurgencia, no reforma la Carta inicial que fue el acuerdo colectivo en Medellín, como tampoco nos pone del lado
de posiciones institucionales sino que es la premisa de un acuerdo colectivo
para empezar a andar. Mi criterio es el siguiente: hay que superar la premisa
liberal que hace creer que la realidad se mueve por las declaraciones de los
intelectuales, nunca ha sido así, ni siquiera con Robespiere quien a pesar de
ser abogado e ilustrado, sólo encontró el punto de contacto con la realidad
política en los dos postes de la guillotina ofrendada con las
cabezas de los reyes de Francia, y yo veo a nuestros amigos con ganas
de llever a todas las María Antonietas y Luices XVI del Polo al cadalso,
con lo que estoy totalmente de acuerdo, esos girondinos son una traba para el
proceso. Me explico: la institución juega al polo con el Polo y el
caballito sigue siendo el pueblo colombiano, pero la crisis actual que es
profunda es la que va diciendo por donde es la salida y no la voluntad de los
dirigentes, la realidad irá forjando la reflexión crítica del movimiento,
de eso no me cabe duda, lo contrario es creer que la reflexión por sí
misma actúa sobre la realidad.
El Estado colombiano y sus
aliados se traen entre manos un nuevo frente nacional como forma de
evadir la resolución del conflicto, los últimos pasos de Petro dejan entrever
una cooptación de la dirigencia del Polo que propone salidas institucionales
en medio de un país donde las instituciones dejaron de representar, desde
hace ya mucho rato, una salida coherente. Coincido con Diego cuando
plantea la necesidad de lo territorial por encima de lo electoral, creo que en
eso hay consenso entre nosotros los jacobinos. Finalmente Eduardo y
Diego aceptaron la razón de la necesidad de empezar a trabajar desde
lo popular, digo empezar, porque de alguna manera, todos lo estamos haciendo
desde hace rato, sólo que ahora nos juntamos. Y bien... hubo buen ánimo y
disposición al finalizar la reunión y un acuerdo de ayudar a mover el proceso
en las regiones, no sólo en Bogotá.
Otra propuesta que se está
moviendo por parte de Eduardo y Magil es la de un medio impreso. Yo pienso
sobre esto que hay que tener una estrategia múltiple de medios: Web, videos,
TV, Radio, Prensa.
Diego habla de una jornada
que algunos sectores vienen planteando para el veinte de julio, al
Movimiento le queda imposible comprometerse, no sólo por la proximidad sino por
la razón elemental que nos dice que lo primero que hay que construir es
precisamente el Movimiento, aunque en lo posible hay que hacer presencia cuando
existan otras iniciativas.
Por lo demás veo en
todos firmeza y disposición de ánimo.
Un abrazo para todos
Álvaro Marín
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