Eduardo: Gracias por la nota, yo
estoy preparando la relatoría. Si te parece, hacemos circular esta nota junto a
la relatoría. Creo lo mismo frente al apoliticismo reinante que se expresa como
anticomunismo, es una debilidad de la intelectualidad colombiana que viene de
regreso de posiciones refractarias a la política y que son insostenibles en un
momento como éste. Veo que el dogmatismo, superado en algunas corrientes
políticas, se reproduce ahora entre una intelectualidad desinformada de la
realidad de su entorno y ante el horror quer vivimos ni siquiera saben qué
expresar, entonces descargan su falta de consistencia, paradójicamente, en los
luchadores sociales. Pienso que el debate sirve para eso, para ir encontrando
un tono crítico al lado de la información de lo que pasa en el país, pero ese
es un proceso y una labor pedagógica de largo aliento entre los intelectuales;
la página propuesta por Fernando puede contribuir en esa tarea. La importancia
de la reunión del domingo está en el interés y consolidación del grupo -Diego
se desplazó desde una vereda a una distancia, ya no de cinco tabacos, sino de
cinco buses de Bogotá, y esto deja entrever que hay compromiso; un enfoque
crítico y un contexto se construyen en el proceso. Tus aportes críticos, por su
solidez y pertinencia, son muy importantes en este camino.
Nos veremos pronto
Álvaro Marín
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