Estimado Fernando:
Respondí tu llamada telefónica
pero no te encontré.
De nuevo gracias por ese
encuentro maravilloso que lograste llevar a cabo. Fue un reencuentro con gentes
que no nos veíamos hacía mucho tiempo; ahora con más canas, un poco más gordos,
pero también más reposados. Las discusiones en los diferentes paneles fueron
buenas; a veces llegaron a ser acaloradas, pero al final hubo siempre afecto.
Sólo lamento la discusión final en la que no logramos incorporar una sola frase
que nos hubiera dejamos satisfechos a muchos. Quedé un poco desgastado de ese
último intercambio de correos, y encontré posiciones cerradas, dogmáticas de
hace 20 o 30 años que en su momento no nos dejaron avanzar en muchas cosas. Sí,
quedé un poco desgastado y por eso te cuento que estaré un tiempo participando
sólo desde las márgenes en el proceso que comenzamos.
Espero que podamos volvernos a
juntar para retomar caminos juntos.
Un abrazo, buen viento y buena
mar, Guillermo. |