Querido Eduardo: creo que tocas
el punto nodal y vélico del problema. No faltaría sino que rompiéramos por
anticipado el germen de una unión del sector crítico y pensante del país por
algo que DE TODOS MODOS ESTÁ DICHO EN LA CARTA (ver referencia al secuestro, a la violencia, al pedido del cese al fuego). Estoy seguro de que a las FARC
tampoco les va a gustar mucho la carta. Es este régimen y este modelo
nuestro problema fundamental. Y no estoy diciendo con esto que el asunto de las
FARC sea una bagatela: estoy diciendo que por ahora, y sin eludir cobardemente
la discusión, es la unidad de los artistas e intelectuales lo que debe primar
si queremos que su voz, por fin, sea escuchada por la nación entera, FARC
incluidas. Un abrazo,
Gabriel Jaime Franco
Queridos hermanos: a quien pueda confundirse con esa "V" medio molesta en el "vélico", los remito a un texto de Cortazar cuyo título no recuerdo, pero que está en uno de los capítulo iniciales del tomo 1 de La vuelta al día en ochenta mundos. Sólo para disipar las dudas respecto a mi Hortografía (ver el mismo libro en un texto dedicado a los happenings). Otro abrazo,
Gabriel
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