Amigos: frente a la propuesta
de Jesús Abad, creo que es necesario pensar primero en el sentido de
este proceso, en el documento se hace un llamado a los ejércitos en
general, pero el asunto de las fracciones es más complejo y
puede dividir el proceso, no se trata de estar todos de acuerdo, pero sí de
tener un sentido claro, esto amerita un debate, serio, reflexivo y profundo, ya
que la diversa composición del encuentro es una garantía para que pueda
convertirse de verdad en movimiento, sin sacrificar una posición ética; un
contexto político claro hace parte de esa posición ética que posibilite
construir en medio de las tensiones internas. Después de hacer el ejercicio de
difusión de la carta tal como está, y que fue un acuerdo colectivo en Medellín,
propongo ese otro debate para ir decantando en términos de sentido este
importante, pero delicado proceso, por ello no me parece pertinente caer
en la lógica que habla de "actores o sectores armados" cuando en el trasfondo
fluye un conflicto social de ya larga historia y que se oculta cuando entramos
en posiciones eclécticas.
Yo no firmaría una nota que
condene a la guerrilla, otros no la firmarían si no se condena, entonces en esa
lógica entramos en la eterna sin salida de las fracciones que es precisamente
lo que estamos tratando de superar. Hago un llamado para que se tenga en cuenta
la importancia de este proceso y el papel que puede jugar en el país. Tengamos
confianza en nosotros mismos, trabajemos estas tensiones de manera
que nos fortalezcan y no al contrario, en contravía del Movimiento. Es
necesario tener mucho tacto para tratar las diferencias.
Propongo: que el grupo diverso
que se escogió en Medellín asuma una el ejercicio de proponer el espacio
para el debate ya propuesto para no debilitar este
proceso en un debate fuera de contexto.
Con mi compromiso
y amistad
Álvaro
Marín
|