Poetas por la paz de
Colombia
Jotamario Arbeláez
Durante los días 1, 2 y 3 de
junio, convocados por el Festival Internacional de Poesía de Medellín, se
dieron cita en esa ciudad un centenar de poetas, intelectuales y artistas
quienes -luego de intensas jornadas de reflexión sobre el estado actual del
país, con intervención de la comunidad al final de sus ponencias y lecturas-
expidieron el siguiente manifiesto.
"Indignados y dolidos
por la guerra que arrasa al país, por la continuación de la barbarie
paramilitar, por la infamia de sus cementerios clandestinos y sus escuelas de
descuartizamiento, por una Ley de Justicia y Paz que no es de paz ni de
justicia, sino el premio y el perdón para los peores asesinos en la historia de
Colombia y que, además, esconde la verdad, principio y esencia de la justicia;
por los políticos de todo el país que patrocinaron la formación de esos grupos
criminales, por la corrupción reinante en el Estado colombiano; por los tres
millones de desplazados, la mayor parte madres de familia y sus niños y niñas;
por la creciente desigualdad social, por el despojo del territorio de las
poblaciones indígenas y de las comunidades negras, por la creciente violación
de la soberanía, por los poderes internos y externos que se benefician del
negocio de la guerra, por el secuestro, y sobre todo por los centenares de
miles de víctimas inocentes de la violencia que ha bañado en sangre al país
desde siempre, y por el dolor de todos los que han perdido a sus seres
queridos, los artistas e intelectuales colombianos, reunidos en Medellín en el
Encuentro Nacional de Arte y Poesía por la Paz de Colombia, queremos que nuestra voz se oiga en medio del estruendo de la guerra.
Testigos de este trágico momento
histórico, proponemos la creación de un movimiento cultural amplio y unido en
la diversidad, impulsado por artistas e intelectuales, que sea los ojos, los
oídos y la reflexión crítica de nuestra realidad, y que tienda puentes con
otros movimientos sociales que hoy manifiestan en la calle su inconformidad con
la guerra, la inequidad, la desigualdad social, la privatización de la
educación pública, la expoliación de nuestro patrimonio natural y el Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos.
Todos juntos buscaremos la
verdad, inseparable de la justicia. Justicia que, por lo demás, no ha existido
en toda la historia de Colombia. No encontraremos sentido a nuestra vida si no
hay memoria, si no hay verdad, si no hay justicia y si no hay reparación para
las víctimas. Un acuerdo humanitario es el primer paso para la necesaria e
inaplazable construcción de la paz.
Los artistas, escritores e
intelectuales llamamos a conformar una resistencia por la cultura de la vida,
la tolerancia y la justicia. Si los ejércitos en pugna quieren la paz, que
detengan el fuego y acepten un diálogo honesto, de cara al país y a la
comunidad internacional.
Los territorios indígenas
deben ser respetados y los desplazados no pueden seguir arrastrando la crisis
del destierro en un contexto de indolente indiferencia. Deseamos que el país se
mueva, que se manifieste desde la fábrica, la oficina, la casa, la escuela, la
calle y el campo. Y ponemos a disposición toda nuestra capacidad de pensamiento
y creación para construir caminos que nos permitan superar estos tiempos de
barbarie. Sabemos que es posible."
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